Torre Eiffel desde Arco del Triunfo en París. Autor www.caballano.com

 

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SEGURIDAD EN HERRAMIENTAS

Herramientas Accionadas A Motor

Se entiende como herramientas accionadas a motor, aquellas herramientas portátiles cuya fuerza motriz proviene de una fuente de energía externa, que puede ser eléctrica, de motor de combustión interna (gasolina o gasoil) o neumática (accionada por una instalación de aire comprimido), y que están previstas para ser sostenidas de forma manual durante su uso.

 

La fuerza motriz de la herramienta imprime un movimiento de rotación o de traslación, en el portátil con que está dotado de la herramienta. Todas ellas presentan peligros similares a los de una máquina fija de la misma clase, aunque con una potencia inferior.

 

Estas herramientas, que han reemplazando paulatinamente a las herramientas manuales, implican para los trabajadores mayores riesgos que los de las herramientas manuales equivalentes, debido a los efectos derivados de la fuente de energía que las alimenta y de la mayor potencia y velocidad que desarrollan.

 

Por otra parte,  no están diseñadas para ser utilizadas durante largos períodos de tiempo,  y su utilización debe de ser acorde con los trabajos que se han de realizar..

 

Seguidamente se indica algunos de los principales tipos de maquinas a motor:

 

1.         Herramientas a motor cuyo útil efectúa un desplazamiento lineal alternativo:

 

·         Martillos neumáticos.

·         Motosierras.

·         Recortasetos

·         Sierras de calar.

 

2.         Herramientas cuyo útil efectúa una rotación:

 

·         Destornilladores

·         Sierras circulares

·         Amoladoras y tronzadoras

·         Taladros

 

 

Riesgos

Los principales riesgos asociados a la utilización de herramientas manuales a motor son los siguientes:

 

·         Riesgo de contactos eléctricos directos por fallos del aislamiento en los conductores o elementos en tensión.

 

·         Riesgo de contactos eléctricos indirectos por fallos del aislamiento entre las partes en tensión y la carcasa de la herramienta.

 

·         Golpes y cortes en las manos u otras partes del cuerpo ocasionadas por la propias herramientas durante el trabajo habitual.

 

·         Lesiones oculares producidas por partículas desprendidas y proyectadas con violencia, ya sean procedentes de los objetos o materiales que se trabajan o de la propia herramienta.

 

·         Golpes en diferentes partes del cuerpo producidos por el despido violento de la propia herramienta o del material que se está trabajando.

 

·         Esguinces provocados por sobreesfuerzos o gestos violentos.

 

Causas

Las principales causas que originan los riesgos mencionados son las siguientes:

 

·         Incumplimiento de las prescripciones del Reglamento Electrotécnico de Baja tensión y sus Instrucciones Técnicas Complementarias.

 

·         Abuso de herramientas para efectuar cualquier tipo de operación.

 

·         Utilización incorrecta de las herramientas, metodología de trabajo inadecuada.

 

·         Utilización de herramientas defectuosas o mal diseñadas.

 

·         Empleo de herramientas de mala calidad, fabricadas con materiales de baja calidad.

 

·         Utilización de herramientas no indicadas para el trabajo que se ha de efectuar.

 

·         Herramientas abandonadas en lugares peligrosos, de donde pueden caer o producir caídas.

 

·         Herramientas transportadas de forma peligrosa.

 

·         Herramientas mal conservadas.

 

Precauciones O Normas Para Su Utilización

 

·         Deben de tener marcado CE, manual de instrucciones donde se incluya las normas de utilización, mantenimiento, instalación, montaje, desmontaje, etc.

 

·         Deben estar fabricadas con materiales adecuados a su función: acero o metales duros.

 

·         Los mangos deben ser duros y de tamaño adecuado. No deben ser resbaladizos.

 

·         La unión de los mangos con el resto de la herramienta firmes, para impedir que por su rotura se produzca peligro para el trabajador.

 

·         Deben ser de tamaño y características adecuadas a el uso para el que se van a aplicar.

 

·         Deben eliminarse los rebordes y filamentos que puedan desprenderse de los accesorios al utilizar la herramienta.

 

·         Los útiles deben mantenerse bien afilados.

 

·         Los útiles deben estar tratados o aleados con metales más o menos duros para conseguir la dureza o el temple adecuados, según el esfuerzo que deban soportar.

·         Deben tener aislamiento eléctrico apropiado para evitar contactos eléctricos  tanto directos como indirectos.

 

·         Las aberturas de ventilación de la máquina deben estar diseñadas de forma que permitan una buena refrigeración y con ello eviten el sobrecalentamiento de la máquina y a la vez imposibiliten accidentes por atrapamiento de los miembros o ropa del trabajador.

 

·         Para un manejo seguro debe adiestrarse a los operarios, tanto en el manejo como en su selección, mantenimiento y en la prevención de sus riesgos, teniendo en cuenta sus limitaciones y sus posibles fallos, usando siempre la herramienta portátil más adecuada al trabajo y al espacio libre de que se dispone.

 

·         Deben guardarse después del trabajo en un lugar donde no exista la posibilidad de caída al tirar de la manguera o cordón de conexión a la red.

 

·         Deben conectarse en puntos de la red próximos a la zona de utilización para evitar cables tendidos por las zonas de paso y si esto no es posible se harán rozas o cajetines en suelo y paredes para ocultar las mangueras y que no estorben el paso.

 

·         Asimismo, tal y como exige la normativa vigente dispondrán de todas las protecciones necesarias para evitar que se pueda entrar en contacto directo con sus órganos móviles.

 

·         Es extraordinariamente eficaz, desde el punto de vista de la seguridad, la realización de inspecciones periódicas para reparar o sustituir las piezas deterioradas, gastadas o simplemente que han superado su período de vida útil, tal como prescribe el libro de instrucciones del fabricante, cuando lo haya. En definitiva el mantenimiento es una operación básica e indispensable para garantizar no solo la seguridad de la herramienta sino también para alargar su período de vida útil. Hasta tal punto es importante este aspecto que debe establecerse un programa por escrito para la inspección sistemática y llevar un registro de las operaciones de mantenimiento para cada herramienta.

 

Herramientas Eléctricas

En la mayor parte de los casos, las herramientas manuales eléctricas se alimentan mediante un motor monofásico, que forma parte integrante de ellas, en el que la corriente pasa del estator fijo al rotor que lleva la bobina mediante las escobillas de carbón.

 

Normalmente, estas herramientas son de construcción robusta, compacta y van provistas de una o dos empuñaduras fijadas de forma sólida con objeto de que no se aflojen por efecto de las vibraciones, calentamientos, rozamientos, u otras circunstancias que se produzcan en el uso normal.

 

La tensión de alimentación de las herramientas eléctricas portátiles no podrá exceder de 250 voltios con relación a tierra, debiendo ser de menos de 50 voltios para trabajos en zonas con peligro de electrocución (Zonas húmedas)

 

El principal riesgo que presentan es la descarga eléctrica, clasificándose según su grado de protección contra choques eléctricos producidos por contactos indirectos en:

 

Herramientas de la clase I.

Su grado de aislamiento es funcional, es decir, el necesario para garantizar el funcionamiento normal de la herramienta y la protección fundamental contra contactos eléctricos directos, estando también previstas para ser puestas a tierra.

 

Herramientas de la clase II.

Disponen de un aislamiento completo ya sea doble aislamiento o aislamiento reforzado, en este caso no deben estar puestas a tierra ya que el doble aislamiento es incompatible con la puesta a tierra. Estas herramientas deben llevar una placa grabada con las características del aislamiento o bien impreso sobre la propia carcasa el símbolo del doble aislamiento (un cuadrado dentro de otro cuadrado).

 

Herramientas de la clase III. 

Este tipo de herramientas están diseñadas para funcionar a muy baja tensión, es decir la fuente de alimentación nunca debe ser superior a 50 voltios.

  • Las carcasas o cubiertas de elementos móviles no deben presentar más aberturas que las precisas para el manejo y funcionamiento de la herramienta. Después de haberse retirado sus partes desmontables, no deben producir contactos accidentales con partes en tensión no siendo suficiente protección a este respecto la proporcionada por lacas, barnices, o cualquier revestimiento de este tipo. Las piezas de la carcasa que aseguren esta protección, han de permanecer en buen estado y no adquirir holguras con su uso normal, debiendo ser inspeccionadas frecuentemente.

  • Las herramientas especialmente concebidas para su uso a la intemperie serán de la clase II o de la clase III; si son de la clase I serán empleadas utilizando un transformador de separación de circuitos, cualquiera que sea la tensión nominal de la red de distribución.

  • El transformador llevará la marca identificativa correspondiente () y cuando sea portátil será de doble aislamiento con el grado de protección IP necesario según el lugar de utilización. Si el trabajo se efectúa en recipiente metálico e transformador se instalará fuera del mismo.

  • Si la herramienta no está protegida con un Grado IP x4x no se utilizará en lugares expuestos a proyecciones de agua.

  • Tanto la herramienta como su soporte no deben alcanzar, durante su uso normal, temperaturas excesivas en previsión de que fallos del aislamiento puedan provocar cortocircuitos, se establezcan contactos entre las partes en tensión y las partes metálicas accesibles o puenteen el aislamiento de protección, etc.

  • Las herramientas que no estén provistas de un eje flexible, deberán estar equipadas con un interruptor de alimentación que, por la acción de un resorte, pueda colocarse en posición de parada por el usuario sin que este tenga que soltar la empuñadura de la herramienta; debe cumplirse esta prescripción si el interruptor está provisto de un dispositivo de enclavamiento, tal como un botón de bloqueo, a condición de que éste se desbloquee o desenclave automáticamente al accionarse el disparador de puesta en marcha.

  • Las herramientas ordinarias estarán provistas ya de un cable flexible fijado de forma permanente, ya de una base fija de conexión. Los cables fijados de forma permanente deben ser como mínimo:

 

        Con aislamiento ordinario de goma o policloruro de vinilo (PVC), para las herramientas cuya masa no exceda de 2,5 kg.

 

        Con aislamiento grueso de goma para las demás herramientas.

 

Si los cables son fijados de forma permanente en herramientas de la clase I, deben estar provistos de conductor de protección (cable de tierra con franjas verdes y amarillas). En todos los casos, las herramientas deben tener un dispositivo de anclaje que libere los cables de estar sometidos a esfuerzos de tracción o torsión en los lugares que estén conectados a los bornes y que proteja su revestimiento exterior de la abrasión.

 

Si la herramienta fuera de la clase II, el dispositivo de anclaje ha de ser aislante, o si es metálico estar aislado de forma satisfactoria.

La sección nominal de los cables será como mínimo la indicada en la tabla siguiente:

 

Intensidad nominal de la herramienta (A)

Sección nominal en mm2

I < 6 Amperios

6 < I < 10 Amperios

10 < I < 16 Amperios

16 < I < 25 Amperios

25 < I < 32 Amperios

32 < I < 40 Amperios

40 < I < 63 Amperios

 

0.75 (1)

1.00

1.50

2.50

4.00

6.00

10.00

     

* El valor entre paréntesis se aplica a las herramientas que tengan una masa superior a 2.5 kg.

 

Los cables permanentemente fijados deben ir provistos de una clavija de enchufe que cumplirá diferentes normas según las características de la herramienta:

 

        Herramientas monofásicas de intensidad nominal no superior a 16 A, clavija conforme a norma UNE 20315 * El cuerpo de la clavija deberá ser bien de goma, bien estar recubierto de goma, o bien de policloruro de vinilo u otro material de resistencia mecánica equivalente.

 

        Herramientas que no sean monofásicas de intensidad nominal no superior a 16 A, clavija de enchufe conforme a norma UNE 20352.

 

A la entrada de la herramienta, el cable permanentemente fijado irá provisto de un protector o resguardo que evite su plegado excesivo. Dicho protector estará construido de material aislante con la suficiente resistencia mecánica y elasticidad, siendo su longitud mínima, a partir del orificio de entrada, cinco veces el diámetro del cable suministrado con dicha herramienta.

 

Protección de Herramientas Eléctricas

Ante posibles fallos o averías debidos a sobrecargas de tensión, contactos entre fases y neutro o entre fase y tierra (cable de protección), se pueden utilizar como sistemas de protección los dispositivos de corte automático accionados por la intensidad de defecto producida (disyuntores diferenciales), que irán indefectiblemente asociados a la puesta a tierra de las masas, reduciendo o eliminando de este modo el riesgo de contactos eléctricos indirectos.

 

Si bien los fusibles de cortocircuito y los interruptores magnetotérmicos actúan también bajo este principio de funcionamiento, las características de actuación (intensidad y tiempo de disparo), condicionan la resistencia a tierra a valores muy bajos para conseguir una adecuada protección en el caso de contacto entre fase y tierra, por lo que serán válidos para proteger la herramienta, pero la protección de las personas se realizará mediante interruptores diferenciales de alta sensibilidad.

 

La continuidad del conductor de protección no se puede interrumpir, ya que la actuación de los dispositivos de corte depende de ella. Por este motivo deberá revisarse periódicamente y de forma exhaustiva, teniendo en cuenta que su rotura o anulación pasará inadvertida, al contrario de lo que pasaría si dicha interrupción se produjera en el conductor de la fase o del neutro que inmediatamente produciría la paralización de la máquina.

 

El sistema de protección mediante doble aislamiento o aislamiento reforzado es uno de los más fiables ya que impide la aparición en el exterior de la corriente de defecto, siendo su fiabilidad la propia de los elementos que se utilicen identificados como de aislamiento clase II.

 

En las herramientas clase III que funcionan empleando pequeñas tensiones de seguridad, la protección es muy eficaz ya que, en el caso de producirse un choque eléctrico, la intensidad de contacto estaría siempre dentro de los valores considerados de seguridad.

 

La descarga eléctrica se produce la mayoría de las veces por reducción de la capacidad de aislamiento del sistema de protección, al haberse alterado las condiciones de trabajo, debido a la entrada de agua y/o polvo por las ranuras de ventilación de la herramienta. Los cables flexibles de alimentación pueden deteriorarse si no se mantienen un orden y limpieza adecuados en el uso de la herramienta y en su posterior almacenaje, así como con un mantenimiento y utilización inadecuados (tensado de los cables por encima de aristas vivas, estirones del cable o desconexión tirando del cable en vez de la clavija de enchufe). Si los cables están tirados por el suelo pueden pisarse o ser aplastados por vehículos, entrar en contacto con elementos móviles de máquinas en marcha o ser atacados por disolventes orgánicos o sustancias corrosivas, rompiendo o debilitando de este modo el aislamiento que proporciona la envoltura de protección. El calor de metales calientes, equipos de soldadura, etc. también puede deteriorar seriamente el aislamiento de los conductores de alimentación.

 

 

Resguardos en Herramientas Eléctricas

Los útiles de las herramientas, siempre que sea posible, se protegerán de forma adecuada, las sierras, por ejemplo, deben equiparse con defensas por encima y por debajo en toda su extensión, el resguardo debe ir montado sobre un resorte de modo que se permita que los dientes queden libres para el corte y cuando éste termina, mediante los muelles, el resguardo recupera su posición inicial.

 

En el caso de muelas o rectificadoras portátiles, los resguardos deben cubrir al menos un tercio de la muela (parte que mira al operario).

 

Para taladros y lijadoras es más difícil proteger el útil. En el caso de los taladros el sistema de protección más eficaz es:

  • La utilización de brocas de la máxima calidad posible en cuanto a diseño y resistencia a la rotura (calidad de los materiales)

  • Elección adecuada de la broca para el tipo de trabajo que se realiza.

  • Adiestramiento adecuado del operario en el manejo del taladro.

  • Fijación sólida de la broca al portátiles de la herramienta.

 

En las lijadoras la protección más adecuada es:

  • Adiestramiento del operario en la utilización de la máquina.

  • Cambio frecuente de la lija, evitando que llegue a su límite de capacidad de lijado, ya que cuanto más gastada está es más fácil que se rompa y es menos eficaz en su trabajo, lo que obligaría a una mayor presión.

  • Sujeción correcta de la lija al portalijas, ni demasiado tensa ni demasiado floja.

 

En el rectificado con la muela:

  • Elegir correctamente la velocidad de trabajo de acuerdo con las especificaciones del fabricante. Si la velocidad es excesiva la muela se puede partir debido al aumento de la fuerza centrífuga.

  • Las muelas deben ser montadas siempre correctamente por personal especializado para su perfecto equilibrado,

  • Evitar contactos con agua o aceite que puedan desequilibrarlas.

 

 

Instrucciones de Trabajo con  Herramientas Eléctricas

Las protecciones en mal estado o la ausencia de ellas, el cambio de útil de trabajo con la herramienta conectada, trabajar en alturas sin tomar las debidas precauciones (protecciones colectivas o personales) y la falta de adiestramiento del operario en el manejo son, aparte del factor eléctrico ya mencionado, las causas más frecuentes de accidentes.

 

Para cambiar un útil de la herramienta debe desconectarse primero ésta (nunca mediante un tirón brusco del cable) y se fijará sólidamente el nuevo útil asegurándose de retirar la llave de apriete, si se ha utilizado alguna, antes de comenzar de nuevo a trabajar con la herramienta.

 

Los operarios que utilicen estas herramientas no llevarán prendas holgadas, ni cadenas o pulseras colgadas que faciliten enganches o atrapamientos con la herramienta.

 

A pesar de su apariencia de sencillez y fácil manejo, quien utilice herramientas portátiles debe estar adiestrado en su manejo, respetando los tiempos de utilización y las pausas necesarias ya que el útil puede calentarse y romperse.

 

En general en los trabajos con herramientas portátiles deben utilizarse los siguientes equipos de protección personal, siempre que no sea posible la protección colectiva:

  • Gafas de seguridad, siempre.

  • Cinturón de seguridad para trabajos en altura, si no existe la protección colectiva.

  • Mascarillas adecuadas, cuando los operarios estén expuestos a polvo.

 

Herramientas Neumáticas

En general son de manejo sencillo y ofrecen la ventaja de que el aire comprimido que es la fuente de energía que utilizan es menos peligrosa que la electricidad (a no ser que se insufle directamente al cuerpo a través de una abertura natural o de una herida, en cuyo caso podría tener consecuencias muy graves o fatales.

 

Normalmente las herramientas neumáticas alimentadas por la instalación de aire comprimido funcionan a una presión aproximada de 6 kg/cm2 y existen dos tipos de herramientas:

 

Herramientas Neumáticas De Percusión 

En ellas, el aire comprimido activa un percutor que puede actuar del siguiente modo:

  • Moverse libremente sin ninguna conexión mecánica con la herramienta accionada.

  • Llevar una barra incorporada que salga del tambor y de forma que la herramienta se apoya en el extremo del elemento de trabajo. 

  • Servir como herramienta propiamente dicha.

 

La entrada y salida del aire comprimido puede controlarse por medio del percutor que, en su movimiento alternativo, abre y cierra los mecanismos con tal fin (lumbreras en la pared del tambor, válvulas). La carrera de retorno del percutor puede activar un trinquete y originar el giro intermitente de la herramienta.

 

Herramientas neumáticas rotativas. 

En las herramientas neumáticas rotativas el aire comprimido suministra la energía para el movimiento de los alabes del rotor, ya a través de pistones con movimiento alternativo que transmiten el movimiento a una biela que a su vez imprime un movimiento rotatorio al eje portador de la herramienta, ya a los dientes de dos engranajes en los que uno de ellos está en el eje portador de la herramienta.

 

El aire de entrada al compresor ha de filtrarse y eliminar el agua resultante de la condensación del vapor de agua contenido en el aire comprimido refrigerado para evitar oxidaciones, desgastes y averías.

 

Es necesaria la existencia de una válvula de cierre automático accionada por un disparador situado en el interior de la empuñadura, de modo que su accionamiento involuntario sea imposible; la máquina, de esta forma, solo puede funcionar cuando se pulsa el disparador. El movimiento y la detención de las herramientas neumáticas se consigue mediante válvulas de cierre y válvulas rotativas.

 

 

Peligros en el trabajo con  herramientas neumáticas. 

En el manejo de herramientas neumáticas los accidentes más frecuentes se producen por las siguientes causas:

  • Las mangueras durante el uso pueden verse sometidas a tensiones o flexiones que incidan negativamente sobre la resistencia de as mismas, dando lugar a la rotura con el consiguiente movimiento de látigo que ocasiona la salida del aire a presión.

  • La salida de aire comprimido puede dar lugar a proyecciones de partículas tanto de las existentes en el medio de trabajo, como de las que pueda portar el aire comprimido (sólidos, humedad, aceite, etc.).

  • El aire comprimido puede atravesar la piel, produciendo heridas que pueden ser de gravedad.

  • El uso inadecuado del aire comprimido, al penetrar por orificios del cuerpo humano (boca, nariz, oídos, ano, etc.) puede provoca graves lesiones o incluso la muerte.

  • El trabajo a presiones inadecuadas puede dar lugar a la rotura de la herramienta con la consiguiente proyección de partículas.

  • La conexión a líneas de gas que no sean de aire comprimido, pueden dar lugar a explosiones, formación de atmósferas peligrosas, etc.

  • Altos niveles de ruido

  • El empleo del aire comprimido para la limpieza de máquinas, bancos de trabajo, etc., o el escape del mismo, puede ser causa de riesgos higiénicos, como son la dispersión de polvos, partículas, etc., así como la formación de nieblas de aceite si el aire proviene de líneas con engrasadores, o atmósferas explosivas.

  • Altos niveles de vibración.

  • Mantenimiento incorrecto de las herramientas o la instalación, o ausencia del mismo.

 

 

Instrucciones de  trabajo con  herramientas neumáticas.

  • Para martillos neumáticos pequeños no se oprimirá el disparador hasta que la herramienta no esté sobre la pieza de trabajo.

  • Comprobar que la presión de la línea es compatible con los elementos o herramienta que se va a utilizar

  • Nunca utilizar herramientas de las que no se conozcan las características.

  • Regular la presión de la línea en valores que garanticen la seguridad y eficacia del equipo.

  • Comprobar  el buen estado de la herramienta, de la manguera de conexión y sus conexiones, además de verificar que la longitud de la manguera es suficiente y adecuada.

  • Cuando se conecte a una red general, comprobar que dicha red es efectivamente de aire comprimido y no de otro gas. 

  • Comprobar el buen funcionamiento de grifos y válvulas.

  • Comprobar que se dispone de todos los accesorios que son necesarios para realizar el trabajo.

  • Si se han de emplear mangueras que deban descansar en el suelo, se evitará colocarlas en zonas donde las mismas puedan sufrir daños debido al paso por encima de las mangueras de elementos móviles.

  • Se dispondrá de la ropa de trabajo adecuada, y de las protecciones personales que sean adecuadas al trabajo a realizar. Si se emplean guantes, comprobar que no dificultan o interfieren en las operaciones de mando de las herramientas.

  • Si la manguera de la herramienta no permite aproximarse al objeto sobre el que hay que actuar, no tirar de la manguera, aproximar el objeto si es posible o acoplar otra manguera.

  • Antes de efectuar un cambio de accesorio, cortar la alimentación de aire comprimido.

  • Antes de trabajar sobre piezas, asegurarse que están suficientemente sujetas.

  • Comprobar que la posición adoptada para el trabajo es correcta; Téngase en cuenta que la reacción de la herramienta puede producir desequilibrio y como consecuencia, balanceo o rebote de la misma.

  • Comprobar que la manguera de alimentación de aire comprimido, se encuentra alejada de la zona de trabajo, y por lo tanto no puede ser afectada por el útil.

  • La herramienta se ajustará a la altura de trabajo de cada trabajador, de modo que la herramienta se maneje por debajo del nivel de los codos, enfrente del cuerpo y con un apoyo adecuado en los pies,

  • Cuando se empleen herramientas en operaciones repetidas y en el mismo puesto de trabajo, se utilizarán herramientas

  • Se asegurará que el trabajador puede alcanzar la herramienta con comodidad y que no interfieren con los brazos y movimientos del trabajador cuando se utilicen.

  • Las herramientas suspendidas deberán ser del tamaño y peso apropiados.

 

Para evitar o reducir la exposición a vibraciones se tendrá en cuenta lo siguiente:

 

        Elección de un equipo adecuado, bien diseñado desde el punto de vista ergonómico y generador del menor numero de vibraciones posibles, teniendo en cuenta el tipo de trabajo que va a realizar.

 

        Suministro de equipo auxiliar que reduzca los riesgos de lesiones por vibraciones, como por ejemplo asas que reduzcan las vibraciones transmitidas al sistema mano-brazo.

 

        Limitación de la duración e intensidad de la exposición

 

        Establecer suficientes horarios de descanso

 

Las conducciones de la instalación de aire comprimido deben inspeccionarse periódicamente sustituyendo todos los elementos defectuosos; se deben instalar válvulas automáticas de purga par extraer el agua condensada en las juntas bajas de las conducciones de modo que se evacuen regularmente estas condensaciones. El racor mural fijo debe ser macho y el de la conducción libre, hembra.

 

Las mangueras de aire dispuestas por el suelo deben acoplarse en canaletas o atarjeas de modo que no estorben o puedan ser pisadas o aplastadas por vehículos o personas. Puede ser conveniente suspenderlas sobre los pasillos y zonas de trabajo.

 

Ciertas maniobras pueden hacer perder el equilibrio al operario y ocasionar la caída de la herramienta si está depositada en un lugar elevado o colocada de forma inestable. Para evitar que los acoplamientos puedan romperse, los extremos de las secciones acopladas se han de asegurar mediante refuerzos consistentes (bridas que soporten la presión del aire sin fugas). La existencia de una válvula de seguridad con dispositivo de bloqueo instalada en la conducción de aire en el colector, interrumpirá el suministro de aire en caso de rotura en la línea.

 

Se debe prohibir la utilización de la manguera de aire para efectuar la limpieza tanto de las máquinas como de las prendas personales.

 

Se ha de medir los niveles de ruido producidos para determinar si es preciso utilizar herramientas con una emisión sonora más baja, sistemas de atenuación sonora como pantallas acústicas o, en último caso, protectores auditivos como tapones o cascos con el nivel adecuado de atenuación sonora. Del mismo modo deben evitarse o amortiguarse las oscilaciones mecánicas fuertes que se transmiten en forma de sacudidas y vibraciones a las manos y brazos del operario. En los casos de largas y continuadas exposiciones a estas vibraciones se puede producir el síndrome de Raynod vulgarmente llamado "síndrome del dedo blanco" con pérdida de la sensibilidad en las yemas de los dedos, acartonamiento y falta de riego sanguíneo, también es frecuente que se produzca en estos casos excesiva tensión en las articulaciones. Este riesgo se reduce con un diseño adecuado del mecanismo de percusión o instalando en la empuñadura de la herramienta amortiguadores de materiales inelásticos que absorban la energía de la vibración.

 

Para el uso de herramientas neumáticas con peligro de desprendimiento de fragmentos de material (especialmente las de impacto o percusión), se deben utilizar gafas de seguridad y si hay trabajadores expuestos en las proximidades se les debe proteger de forma similar. En algunos casos puede ser necesario utilizar calzado de seguridad (martillos neumáticos de perforación pesados).

 

Herramientas Manuales

 Se entiende como herramientas manuales son unos utensilios de trabajo utilizados generalmente de forma individual que únicamente requieren para su accionamiento la fuerza motriz humana

 

Riesgos Asociados al Uso de las Herramientas Manuales

Los principales riesgos asociados a la utilización de las herramientas manuales son: 

  • Golpes y cortes debidos a incorrecta utilización de la herramienta 

  • Lesiones oculares debido a desprendimiento de partículas producidas de la propia herramienta o de los materiales de trabajo.

  • Golpes en diferentes partes del cuerpo por despido de la propia herramienta o del material trabajado.

  • Esguinces por sobreesfuerzos o gestos violentos.

 

Riesgos Asociados al Uso de las Herramientas Manuales

  • Abuso de herramientas para efectuar cualquier tipo de operación.

  • Uso de herramientas inadecuadas, defectuosas, de mala calidad o mal diseñadas.

  • Uso de herramientas de forma incorrecta.

  • Herramientas abandonadas en lugares peligrosos.

  • Herramientas transportadas de forma peligrosa.

  • Herramientas mal conservadas.

 

Seguridad en el Uso de las Herramientas Manuales

 

El empleo inadecuado de herramientas de mano son origen de una cantidad importante de lesiones.

 

Las practicas de seguridad más importantes son:

  • Selección de la herramienta correcta para el trabajo a realizar.

  • Mantenimiento de las herramientas en buen estado.

  • Uso correcto de las herramientas.

  • Evitar un entorno que dificulte su uso correcto.

  • Guardar las herramientas en lugar seguro.

  • Asignación personalizada de las herramientas siempre que sea posible.

 

 

Herramientas Comunes: (Fuente INSHT)

  

Alicates

Son herramientas manuales diseñadas para sujetar, doblar o cortar.

 

 

 

 

 

 

 

Los tipos de alicates más utilizados son:

  • Punta redonda.

  • De tenaza.

  • De corte. 

  • De mecánico.

  • De punta semiplana o fina (plana).

  • De electricista.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prevención

  • Los alicates de corte lateral deben llevar una defensa sobre el filo de corte para evitar las lesiones producidas por el desprendimiento de los extremos cortos de alambre.

  • Quijadas sin desgastes o melladas y mangos en buen estado.

  • Tornillo o pasador en buen estado.

  • Herramienta sin grasas o aceites.

 

Utilización

  • No deben utilizarse en lugar de las llaves

  • No utilizar para cortar materiales más duros que las quijadas.

  • Utilizar exclusivamente para sujetar, doblar o cortar.

  • No colocar los dedos entre los mangos.

  • No golpear piezas u objetos con los alicates.

 

Mantenimiento.

  • Engrasar periódicamente el pasador de la articulación.

 

 

Cinceles

Son herramientas de mano diseñadas para cortar, ranurar o desbastar material en frío, mediante la transmisión de un impacto.

 

 

Se clasifican en función del ángulo de filo y éste cambia según el material que se desea trabajar, tomando como norma general los siguientes:

 

  • Materiales muy blandos              30º

  • Cobre y bronce                          40º

  • Latón                                        50º

  • Acero                                       60º

  • Hierro fundido                            70º

 

Prevención

 

Herramienta

  • Las esquinas de los filos de corte deben ser redondeadas si se usan para cortar.

  • Deben estar limpios de rebabas.

  • Los cinceles deben ser lo suficientemente gruesos para que no se curven ni alabeen al ser golpeados.

 

 

 

 

Utilización

  • Siempre que sea posible utilizar herramientas soporte.

  • Cuando se pique metal debe colocarse una pantalla o blindaje que evite que las partículas desprendidas puedan alcanzar a los operarios que realizan el trabajo o estén en sus proximidades.

  • Para cinceles grandes, éstos deben ser sujetados con tenazas o un sujetador por un operario y ser golpeadas por otro.

  • Los ángulos de corte correctos son: un ángulo de 60º para el afilado y rectificado, siendo el ángulo de corte más adecuado en las utilizaciones más habituales el de 70º.

  • Para metales más blandos utilizar ángulos de corte más agudos.

  • Sujeción con la palma de la mano hacia arriba cogiéndolo con el pulgar y los dedos índice y corazón.

  • El martillo utilizado para golpearlo debe ser suficientemente pesado.

  • El cincel debe ser sujetado con la palma de la mano hacia arriba, sosteniendo el cincel con los dedos pulgar, índice y corazón.

 

Protecciones personales

 

  • Utilizar gafas y guantes de seguridad homologados

 

 

Cuchillos 

Sirven para cortar. Constan de un mango y de una hoja afilada por uno de sus lados.

 

Prevención

  • Hoja sin defectos, bien afilada y punta redondeada.

  • Mangos en perfecto estado y guardas en los extremos

  • Aro para el dedo en el mango.

 

 

Utilización

  • Utilizar el cuchillo de forma que el recorrido de corte se realice en dirección contraria al cuerpo.

  • Utilizar sólo la fuerza manual para cortar absteniéndose de utilizar los pies para obtener fuerza suplementaria.

  • No dejar los cuchillos debajo de papel de deshecho, trapos etc. o entre otras herramientas en cajones o cajas de trabajo.

  • Extremar las precauciones al cortar objetos en pedazos cada vez más pequeños.

  • No deben utilizarse como abrelatas, destornilladores o pinchos para hielo.

  • Las mesas de trabajo deben ser lisas y no tener astillas.

  • Siempre que sea posible se utilizarán bastidores, soportes o plantillas específicas con el fin de que el operario no esté de pie demasiado cerca de la pieza a trabajar.

  • Los cuchillos no deben limpiarse con el delantal u otra prenda, sino con una toalla o trapo, manteniendo el filo de corte girado hacia afuera de la mano que lo limpia.

  • Uso del cuchillo adecuado en función del tipo de corte a realizar.

  • Utilizar portacuchillos de material duro para el transporte, siendo recomendable el aluminio por su fácil limpieza. El portacuchillos debería ser desabatible para facilitar su limpieza y tener un tornillo dotado con palomilla de apriete para ajustar el cierre al tamaño de los cuchillos guardados.

  • Guardar los cuchillos protegidos.

  • Mantener distancias apropiadas entre los operarios que utilizan cuchillos simultáneamente.

 

Protecciones personales

  • Utilizar guantes de malla metálica homologados, delantales metálicos de malla o cuero y gafas de seguridad homologadas.

 

Destornilladores 

Son herramientas de manos diseñadas para apretar o aflojar los tornillos ranurados de fijación sobre materiales de madera, metálicos, plásticos etc.

 

 

Las partes principales de un destornillador son el mango, la cuña o vástago y la hoja o boca

  


 

 

 

 

Los principales tipos de destornilladores son

  • Tipo plano de distintas dimensiones.

  • Tipo estrella o de cruz.

  • Tipo acodado.

  • Tipo de horquilla.

 

Prevención

  • Mango en buen estado y amoldado a la mano con superficies laterales prismáticas o con surcos o nervaduras para transmitir el esfuerzo de torsión de la muñeca.

  • El destornillador ha de ser del tamaño adecuado al del tornillo a manipular.

  • Porción final de la hoja con flancos paralelos sin acuñamientos.

  • Desechar destornilladores con el mango roto, hoja doblada o la punta rota o retorcida pues ello puede hacer que se salga de la ranura originando lesiones en manos.

 

Utilización

  • Espesor, anchura y forma ajustado a la cabeza del tornillo.

  • Utilizar sólo para apretar o aflojar tornillos.

  • No utilizar en lugar de punzones, cuñas, palancas o similares.

  • Siempre que sea posible utilizar destornilladores de estrella.

  • La punta del destornillador debe tener los lados paralelos y afilados.

  • No debe sujetarse con las manos la pieza a trabajar sobre todo si es pequeña. En su lugar debe utilizarse un banco o superficie plana o sujetarla con un tornillo de banco

  • Emplear siempre que sea posible sistemas mecánicos de atornillado o desatornillado.

 Escolpos y punzones

Son herramientas de mano diseñadas para expulsar remaches y pasadores cilíndricos o cónicos, pues resisten los impactos del martillo, para aflojar los pasadores y empezar a alinear agujeros, marcar superficies duras y perforar materiales laminados.

 

Son de acero, de punta larga y forma ahusada que se extiende hasta el cuerpo del punzón con el fin de soportar golpes mas o menos violentos.

 

Prevención

  • El punzón debe ser recto y sin cabeza de hongo.

 

Utilización

  • Utilizarlos sólo para marcar superficies de metal de otros materiales más blandos que la punta del punzón, alinear agujeros en diferentes zonas de un material. 

  • Golpear fuerte, secamente, en buena dirección y uniformemente.

  • Trabajar mirando la punta del punzón y no la cabeza.

  • No utilizar si está la punta deformada.

  • Deben sujetarse formando ángulo recto con la superficie para evitar que resbalen.

 

Protecciones personales

 

  • Utilizar gafas y guantes de seguridad homologados.

 

 

Limas

Son herramientas manuales diseñadas para dar forma a  objetos sólidos por desbaste del material en frío.

 

Las partes principales de una lima son los cantos, cola, virola y mango

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por su forma se clasifican en:

  • Cuadrangulares.

  • Planas.

  • Mediacaña.

  • Triangulares.

  • Redondas.

  • El número de dientes varia de 60 a 6500 dientes/cm2.

 

Prevención

  • Mantener el mango en buen estado.

  • La cola de la lima debe estar correctamente afianzada en el mango para evitar que se desprenda

  • La virola debe estar en condiciones de retener la cola en el mango

 

Utilización

  • Tras su utilización debe ser limpiada con cepillo de alambre. Nunca engrasarla.

  • El tipo de lima debe ser adecuado al trabajo a realizar.

  • Nunca debe utilizarse la lima como cincel o palanca.

  • No golpear la lima contra superficies duras.

 

 

Llaves 

Son herramientas manuales destinadas a ejercer esfuerzos de torsión al apretar o aflojar pernos, tuercas y tornillos

 

Existen dos tipos de llaves: Boca fija y boca ajustable.

 

 

Boca fija

Poseen cabezas que correspondan a las bocas de la herramienta. Están diseñadas para sujetar generalmente las caras opuestas de estas cabezas.

 

Tienen formas diversas pero constan como mínimo de una o dos cabezas, una o dos bocas y de un mango o brazo.

 

Los principales son:

  • Españolas o de ingeniero

  • Estriadas

  • Combinadas

  • Llaves de gancho o nariz

  • Tubulares

  • Trinquete

  • Hexagonal o allen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Boca ajustable 

Pueden variar la abertura de sus quijadas en función del tamaño de la tuerca. Sus partes principales son: mango, tuerca de fijación, quijada móvil, quijada fija y tornillo de ajuste.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prevención

  • No utilizar llaves cuyas quijadas o  mecanismo no estén en perfecto estado. 

  • La cremallera y tornillo de ajuste deben deslizar correctamente.

  • Comprobar que los dientes de las quijadas estén correctos

  • Nunca debe de limarse las quijadas de las llaves pues se destempla el material y pierde el paralelismo.

  • Nunca reparar llaves que hayan sufrido daños

  • No exponerlas a temperaturas que puedan destemplar el material.

 

Utilización

  • No empujar nunca, realizar el trabajo por torsión.

  • Cuidar que los nudillos no golpeen contra objetos al realizar la torsión.

  • Usar a llave del tamaño idóneo para el elemento a apretar / desapretar.

  • Asentar la llave en a cabeza de la tuerca, formando un ángulo recto con el eje del tornillo.

  • No sobrecargar la capacidad de la llave utilizando prolongaciones sobre el mango, golpeando con martillo, etc.

  • Las llaves de estrías son más seguras. Para casos difíciles se utilizarán llaves de tubo de alta resistencia

  • La llave de boca variable debe abrazar totalmente en su interior a la tuerca y debe girarse en la dirección que suponga que la fuerza la soporta la quijada fija. Tirar siempre de la llave evitando empujar sobre ella.

  • La llave no es un martillo. No usarla nunca para golpear.

 

Martillos y mazos 

Diseñados para golpear; básicamente consta de una cabeza pesada y de un mango que sirve para dirigir el movimiento de aquella.

 

La parte superior de la cabeza se llama boca. La parte inferior se llama cara y sirve para efectuar el golpe.

 

Las cabezas de los martillos, de acuerdo con su uso, se fabrican en diferentes formas, dimensiones, pesos y materiales.

 

Prevención

  • Comprobar que la cabeza no tiene rebabas

  • Los mangos deben de tener un tamaño proporcional a la cabeza y no tener astillas.

  • Las cuñas deben estar colocadas oblicuas a la cabeza del martillo para que se distribuya de forma correcta el esfuerzo. Nunca introducirla paralelo al eje de la cabeza.

  • Cuando se detecten mangos en malas condiciones deben ser desechados

 

Utilización

  • Comprobar antes del uso del martillo que la cabeza está perfectamente fija al mango.

  • La forma del martillo y  la dureza de la cabeza deben ser adecuados a los trabajos a realizar

  • Comporbar que la superficie sobre la que se va a golpear es sólida y no produce rebotes.

  • Sujetar el mango por el extremo.

  • Golpear sobre la superficie de impacto con toda la cara del martillo.

  • Cuando se golpea en clavos, deben ser sujetos por la zona cercana a la cabeza y nunca por la zona de la punta.

  • No utilizar nunca el lado de la cabeza para golpear

  • No utilizar un martillo con el mango deteriorado o reforzado con cuerdas o alambres.

  • No utilizar martillos con la cabeza floja o cuña suelta

  • No utilizar un martillo para golpear otro o como palanca.

 

Protecciones personales

 

  • Utilizar gafas de seguridad homologadas.

 

 

Picos 

Utilizados principalmente en la construcción para romper superficies no muy duras, en las fundiciones de hierro o en trabajos de soldadura para eliminar rebabas de distinto tamaño y dureza. Pueden ser de dos tipos principalmente:

 

Rompedores: Tienen dos partes, la pequeña de golpear en plano con ángulos rectos, mientras que la más larga es puntiaguda y puede ser redondeada o cuadrada

 

Troceadores: Tienen dos partes, una puntiaguda y la otra plana y afilada. (Fig. 11)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deficiencias típicas

  • Mango de dimensiones inadecuadas.

  • Mango en mal estado.

  • Pico dentado, agrietado o mellado.

  • Utilizado para golpear metales o aderezar otras herramientas. Utilización sin mango o dañado.

 

Prevención

 

  • Mantener afiladas sus puntas y mango sin astillas.

  • Mango acorde al peso y longitud del pico.

  • Hoja bien adosada.

 

Utilización

  • No utilizar para golpear superficies metálicas.

  • No utilizar un pico con el mango dañado o sin mango.

  • Desechar picos con las puntas dentadas o estriadas.

  • Mantener libre de otras personas la zona cercana al trabajo.

 

Protecciones personales

 

  • Utilizar gafas y botas de seguridad homologadas.

 

 

Sierras 

Diseñadas para cortar superficies de diversos materiales.

 

Se componen de un bastidor o soporte en forma de arco, fijo o ajustable; una hoja, un mango recto o tipo pistola y una tuerca de mariposa para fijarla.

 

La hoja de la sierra es una cinta de acero de alta calidad, templado y revenido; tiene un orificio en cada extremo para sujetarla en el pasador del bastidor; además uno de sus bordes está dentado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prevención

  • Las sierras deben tener afilados los dientes con la misma inclinación para evitar flexiones alternativas y estar bien ajustados.

  • Mangos bien fijados y en perfecto estado.

  • Hoja tensada.

 

Utilización

  •  Antes de serrar fijar firmemente la pieza a serrar

  • Utilizar una sierra adecuada para el trabajo  y con la hoja tensada (no excesivamente) 

Utilizar sierras de acero al tungsteno endurecido o semiflexible para metales blandos o semiduros con el siguiente número de dientes:

 

      Hierro fundido, acero blando y latón: 14 dientes cada 25 cm.

      Acero estructural y para herramientas: 18 dientes cada 25 cm.

      Tubos de bronce o hierro, conductores metálicos: 24 dientes cada 25 cm.

      Chapas, flejes, tubos de pared delgada, láminas: 32 dientes cada 25 cm.

 

Utilizar hojas de aleación endurecido del tipo alta velocidad para materiales duros y especiales con el siguiente número de dientes:

 

      Aceros duros y templados: 14 dientes cada 25 cm.

      Aceros especiales y aleados: 24 dientes cada 25 cm.

      Aceros rápidos e inoxidables: 32 dientes cada 25 cm.

 

  • Instalar la hoja en la sierra teniendo en cuenta que los dientes deben estar alineados hacia la parte opuesta del mango.

  • Utilizar la sierra cogiendo el mango con la mano derecha quedando el dedo pulgar en la parte superior del mismo y la mano izquierda el extremo opuesto del arco. El corte se realiza dando a ambas manos un movimiento de vaivén y aplicando presión contra la pieza cuando la sierra es desplazada hacia el frente dejando de presionar cuando se retrocede.

  • Cuando el material a cortar sea muy duro, antes de iniciar se recomienda hacer una ranura con una lima para guiar el corte y evitar así movimientos indeseables al iniciar el corte.

  • Serrar tubos o barras girando la pieza.

 

 

Tijeras 

Sirven para cortar principalmente hojas de metal aunque se utilizan también para cortar otras materiales más blandos.

 

Deficiencias típicas

  • Mango de dimensiones inadecuadas.

  • Hoja mellada o poco afilada.

  • Tornillos de unión aflojados.

  • Utilizar para cortar alambres o hojas de metal tijeras no aptas para ello.

  • Cortar formas curvas con tijera de corte recto.

  • Uso sin guantes de protección.

 

Prevención

  • Las tijeras de cortar chapa tendrán unos topes de protección de los dedos.

  • El tornillo debe ser engrasado de forma periódica.

  • Mantener la tuerca bien atrapada.

 

 

 

 

Utilización

  • No hacer fuerza nunca con los pies o con otras partes del cuerpo que no sean las manos.

  • Realizar los cortes en dirección contraria al cuerpo.

  • Utilizar tijeras sólo para cortar metales blandos.

  • Las tijeras deben ser lo suficientemente resistentes como para que el operario sólo necesite una mano y pueda emplear la otra para separar los bordes del material cortado. El material debe estar bien sujeto antes de efectuar el último corte, para evitar que los bordes cortados no presionen contra las manos.

  • Cuando se corten piezas de chapa largas se debe cortar por el lado izquierdo de la hoja y empujarse hacia abajo los extremos de las aristas vivas próximos a la mano que sujeta las tijeras.

  • No utilizar tijeras con las hojas melladas.

  • No utilizar las tijeras como martillo o destornillador.

  • Si se es diestro se debe cortar de forma que la parte cortada desechable quede a la derecha de las tijeras y a la inversa si se es zurdo.

  • Si las tijeras disponen de sistema de bloqueo, accionarlo cuando no se utilicen.

  • Utilizar vainas de material duro para el transporte.

 

Protecciones personales

  • Utilizar guantes de cuero o lona gruesa homologados.

  • Utilizar gafas de seguridad homologadas.